El Hombre que hackeó a la NASA

Gary McKinnon, un ex-peluquero escocés aficionado a los ovnis y experto informático apodado Solo, fue acusado de siete cargos en 14 estados norteamericanos por haber realizado el mayor asalto informático de la historia a un sistema militar.
Entre febrero del 2001 y marzo del 2002 Solo penetró 97 redes y bases de datos del Pentágono, la NASA, el Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea.
Su historia comienza a los 15 años, cuando se hizo miembro de la Asociación Británica para el Estudio de los Ovnis y su afición se convirtió en obsesión. Dejó su oficio de peluquero y realizó un curso básico de informática obteniendo empleo como administrador de redes. Completamente obsesionado por conocer la verdad oculta sobre platos voladores, inició su carrera como hacker. Por aquellos años las computadoras no eran como las de ahora y contaba con un módem Dial-up de 56 K, aquellos famosos por el ruidito que producían al conectarse, y su lentísima velocidad.
Tras siete largos y pacientes años, Gary con la ayuda de un par de programas penetró los servidores más seguros del planeta.
Sus increíbles hallazgos detallan una lista de nombres bajo el rótulo Oficiales No Terrestres, una lista de naves que no figuran en ningún catálogo oficial de la Marina y un registro de movimiento de mercaderías entre naves.

Dice haber visto una foto perfecta de una nave espacial con forma de cigarro y que los militares norteamericanos consiguieron fabricar un sistema de propulsión antigravedad utilizando material recuperado de naves extraterrestres. Declara que el descubrimiento se mantiene oculto porque su utilización generaría la posibilidad de que la energía fuese gratis y se acabaría la dependencia del petróleo y otros combustibles.

McKinnon explicó que su única intención había sido encontrar información sobre Ovnis y proyectos militares secretos.
En marzo de 2002 fue arrestado por la Unidad Nacional de Crímenes de Alta Tecnología. El juez le dio la libertad bajo fianza, pero con la condición de presentarse cada tarde en la comisaría, no salir de su casa de noche e imposibilitado de acceder a internet.

Entre 2003 y 2004 la embajada de Estados Unidos en Londres, por medio de un agente del FBI llamado Ed Gibson, actual asesor en jefe de seguridad de Microsoft en el Reino Unido, se le ofreció que si aceptaba ser juzgado en Estados Unidos y se declaraba culpable, la condena sería de sólo tres o cuatro años. Cuando pidió que le hicieran la oferta por escrito, se lo negaron y él no aceptó.
En el año 2005 la Administración Bush pidió su extradición y comenzó la batalla legal. Todo indicaba que Gary había tocado un nervio sensible del Gobierno Americano para que el presidente norteamericano actuara así.
Sus abogados alegan que los norteamericanos abusaron del sistema judicial británico, piden que no se lo extradite y que se lo juzgue en Inglaterra, el país donde fueron cometidos los delitos de que se lo acusa. Ya se vislumbraba que Gary terminaría preso en Guantánamo. De recibir un fallo contrario, Gary apelaría a la Corte Europea de Derechos Humanos en Estrasburgo. Londres decide no extraditarlo.
Si la extradición a los Estados Unidos se hubiera llevado a cabo, McKinnon hubiera enfrentado una pena de hasta 70 años
Pues bien, que cosas descubrió Gary McKinnon para movilizar tanta parafernalia jurídica y diplomática?

A McKinnon, el gobierno norteamericano lo caratuló como el mayor intruso cibernético antes de Julian Assange de Wikileaks y uno de los que más daño habría causado a ese país, pero nunca declararon cuál fue la gravedad del daño. Entonces sus hallazgos debían ser de gran valor… o la información accedida demasiado secreta, de lo contrario porqué querrían encerralo 70 años y librar una batalla judicial de una década?

Gary dijo que había encontrado pruebas de dispositivos de energía libre junto a dispositivos antigravedad, que existen cientos de documentos sobre ovnis capturados a los cuales se les había realizado la ingeniería inversa, agregó que la NASA recibe fotografías satelitales de ovnis de todo el mundo casi a diario y seguramente lo más importante es que pudo ingresar a un documento llamado EL LIBRO DE ACCESO, en el que figuraban los nombres en clave de 20 oficiales extraterrestres que estarían vinculados al Ejército norteamericano.

Si bien la Nasa recibe miles de ataques de hackers al año, McKinnon fue el único al que le quisieron poner una condena de 70 años de cárcel, y fué el único que burló durante un año la seguridad de los sistemas sin ser detectado, o al menos el que llegó a sus archivos más profundos.

Pero queda una incógnita… pudo haber sido un hombre solo, justamente apodado SOLO, el que realizó semejante hazaña? O fue un instrumento de servicios de inteligencia en sombra?

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